El divorcio es una etapa complicada en la vida de una pareja, y uno de los aspectos más complejos que trae consigo suele ser la venta del inmueble. Después de pasar por estas situaciones, es importante obtener la información adecuada para saber qué pasos se deben seguir para lograr el mejor trato posible.
1.- Obtenga el Valor de su Propiedad
El primer paso en cualquier tipo de compraventa de inmuebles siempre será la valoración del inmueble. Es fundamental tener una idea clara de lo que puede valer su vivienda antes de ponerla en el mercado. Una tasación o CMA es lo más recomendable. Si la pareja no se pone de acuerdo sobre el precio del inmueble entonces deberán acudir a los tribunales para recurrir a un proceso legal. Existen muchas situaciones en las que puede haber desacuerdo entre ambas partes respecto al valor de la vivienda, por lo que lo mejor es vender a través de una empresa Inmobiliaria o de un agente o corredor Inmobiliario. Este profesional ayudará a que el proceso sea más ágil.
2.- Preparación y presentación de la vivienda
Una cuidada presentación de la vivienda siempre atraerá a un mayor número de potenciales compradores. Es la ley de la vida. De ahí que tener una casa bien preparada y presentada ayude a marcar la diferencia.
Para ello, es importante prestar atención a los detalles. Factores como saber resaltar los puntos fuertes de tu hogar o crear un ambiente atractivo, pero lo más despersonalizado posible, ayudarán a mostrar el potencial y las características más importantes. Técnica conocida como home staging, que puede ser presencial o virtual.
3.- Promoción y negociación
Una vez preparada la casa y establecido el precio, llega el momento de promocionarla en el mercado. Hoy en día existen múltiples formas de hacerlo, pero la vía digital es la más eficiente, ya que permite llegar a un mayor número de clientes que buscan comprar una vivienda.
Además, cuando empiecen a llegar las ofertas, uno de los mejores consejos para vender tu casa después del divorcio será confiar en la ayuda de ese experto broker o agente inmobiliario. Esta figura se volverá imprescindible a la hora de gestionar las negociaciones de forma cuidadosa y estratégica, consiguiendo el mejor resultado posible para ambas partes.
4.- Gestión y documentación jurídica
En cualquier proceso de venta contar con la documentación básica necesaria es imprescindible. Un trámite que cobra aún más importancia si detrás de la venta hay un divorcio en curso.
Además, cuando hay hijos menores de edad de por medio se intensifican las medidas. En casos como el de Cataluña también se deberá firmar un “Plan de Crianza” que tiene el mismo objetivo que el documento anterior, según el experto.
5.- Cierre de la compraventa y división del dinero
Al aceptar una oferta y tener todos los trámites legales realizados, llega el momento crucial de vender la propiedad. El dinero obtenido se dividirá según la sentencia de divorcio y/o acuerdo alcanzado entre las partes. Para más detalles al respecto es imprescindible contar con el asesoramiento de un abogado.
En conclusión, todos estos puntos son importantes para concluir con tranquilidad este proceso y que los involucrados se sientan tranquilos de principio a fin.

